Mirta en espera, critica teatral
28 Abr 2018
Quien espera desespera, dice el refrán popular; pero Mirta espera de forma entusiasta el momento de convertir su sueño de actriz en realidad, incluso en su pequeño bolso guarda la réplica de la estatuilla de Oscar con la cual mantiene conversaciones llenas de confidencias, ensayando el discurso de agradecimiento que dirigirá al recoger tal distinción, interiorizando cada una de las cosas a hacer cuando ello ocurra: no pisarse el vestido, subir con desenvoltura las escaleras hasta llegar a quien le entregue el galardón, sin perder la mirada con él, y atenta, al tiempo, a que la cámara la encuentre cada vez que la busque.
And the Oscar goes to…
Dice anhelar salir en las revistas, pero realmente lo que persigue, es una oportunidad que le permita tener la certeza de que su madre se sienta orgullosa de ella, a pesar de aquella boda frustrada y de la ristra de novios “especiales” que le ha ido llevando hasta Cuenca.
Ángela Palacios es la mujer orquesta, interpreta a Mirta, y es también la autora de éste texto, además de directora; canta, baila y se mueve con desenvoltura y naturalidad, utiliza guiños de clown y un aire “naif” pero no se equivoquen, la trama que plantea es de gran profundidad, aunque tratada desde la ternura, consiguiendo provocar sonrisas y alguna carcajada, pero no estamos ante un monólogo cómico, aunque sí se utiliza el humor, de forma inteligente, para hacer una reflexión sobre los efectos de las expectativas, deseos e ilusiones de la propia vida de cada uno de nosotros.
«El amarillo da mala suerte …¡pero a mí, peor no me puede ir!».
Mirta ha quedado con Ramón, un “cazador de nuevos talentos artísticos”, y lo han hecho en la vía pública, exactamente en un banco azul, ya que ni ella, ni él, tienen un despacho donde reunirse. Ella lleva todo su arsenal de recursos, su guitarra, un micrófono y un altavoz, además de su único vestido largo, que sí, es amarillo, pero como bien dice …¡peor no me puede ir!.
El tiempo pasa y empieza a hablar con alguna persona que le rodea e, incluso, se anima a cantar, nosotros estamos allí y nos comparte sus confidencias, nos habla de Bruno, de sus amigas y de los planes de éstas para ayudarle a ligar, aunque sea a base de desdoblarse en su personalidad, llegando a interpretar un personaje, incluso, en su vida afectiva.
«El compromiso me coarta la creatividad».
Mientras acompañamos a Mirta, en su espera, descubrimos que cada uno de nosotros también estamos esperando algo, un mejor trabajo, la pareja soñada, un futuro mejor… pero ¿hacemos algo de manera activa para conseguirlo o sólo esperamos de forma pasiva a que algo suceda?.
Ángela Palacios acredita con este trabajo una gran versatilidad y talento para la interpretación, ella sí que hace algo más que quedarse sentada en un banco para conseguir su propia visión sobre su futuro, mientras tanto podéis visitar a Mirta, los viernes a las 20 horas, en “Off Latina”.
Una vez más Mirta interpreta un papel en el cual desde el minuto uno, tanto ella como el decorado te poseen, lo lleva en los genes, ama tanto su profesión que los que tenemos y decidimos ir a verla no se puede añadir nada más a tanto talento, creo que esta noche si hubiera dependido del público cada uno le hubiéramos dado un Óscar, gracias por amar tanto tu trabajo, y por supuesto gracias ah los que te acompañan qué hace posible que funcione tan bien, y por supuesto un abrazo fuerte para Ángela. .
Muchas gracias, Pep, por su comentario y participación en https://www.traslamascara.com/category/teatro al hilo de la crítica teatral publicada sobre el espectáculo «Mirta en espera». Coincidimos con su valoración sobre el mismo y el estupendo desempeño que en él realiza Ángela Palacios, tal como destacamos en nuestra reseña. Esperamos seguir contando con su participación en éste espacio en el futuro. Saludos.